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viernes, junio 01, 2012

Siempre hay sorpresas...

Fui a dejarla a su departamento después de la cena y por primera vez me invito a pasar.

-Te molesta si pongo música? Preguntó, buscando algo en su Ipod
 

-No, para nada – Conteste rápidamente rogando que no fuera música pop o algo por el estilo. Por la sala se empezaron a escapar las notas y  se escuchó una suave melodía, pasaron los minutos hasta que reconocí que era Madredeus. Una vez más me sorprendió.    -Jamás había escuchado esa versión, esta increíble es, ¡no sé!, de verdad creo que me cuesta trabajo describir, sin embargo, se escucha sugerente, como invitándote a cerrar los ojos, apagar la luz y dejarte ir…
- No pensé que te gustará Madredeus- Dijo ella, acercando las copas de vino y el cenicero a la mesa de centro
- Es uno de mis favoritos, me gusta mucho el fado, por ejemplo: Lucilia do Carmo; la maravillosa reina del fado Amalia Rodriguez pero tiene mucho que no lo escucho- Callé y prendí un cigarrillo.
Se sentó a mi lado, tomo mi brazo, lo estiro y se acurruco encima de mí, doblándolo después para posarlo sobre su pecho. Escuchamos el disco casi completo entre historias y sueños, sin movernos, sin presiones, sin pasado y sin futuro.  Como cada vez que nos vemos, siempre sin mañana.
Casi al terminar la última canción, giro su cabeza y beso mi cuello poco a poco, yo solo tenía el antojo de esa noche y ella hacia una excepción conmigo. Las fotos de su sala nos veían pasarnos las manos sobre la ropa, por todo el cuerpo, nuestros teléfonos sonaban y ninguna hacía el intento por contestarlos, a mí se me vino en gana curar mi soledad esa misma noche y creo que ella hacía lo mismo. Está por demás describir lo que pasó.
Hoy por la mañana sólo confirmo que nuestra calentura pudo más que nuestros dolores y que hoy quisiera llamarla tan sólo para decirle: Gracias, por enseñarme que el amor se puede hacer de diferentes maneras y que los sentidos siempre merecen abrigarse con la música…
by Mitchka

Amor,
eu tenho amor bem escondido
num sonho que não sei contar
e guardarei sempre comigo



lunes, mayo 28, 2012

2da Regla de Movimiento

 

Nunca te alejes de la música. 

Música (del griego: μουσική [τέχνη] - mousikē [téchnē], "el arte de las musas")

En términos técnicos; sonidos y silencios, son la relación viva y congruente que permite crear los parámetros fundamentales de la música: melodía, armonía y ritmo. En términos propiamente ideológicos, sonidos y silencios son la concordancia perfecta de dos dimensiones que se mezclan abstraídamente y sin antagonismos, para la sutil creación de un solo sentimiento entre notas y acordes,  dos elementos unidos sin explicaciones para crear un todo.

En lo personal, la música es imprescindible para cualquiera de nosotros, sea el género que sea y sin importar décadas. Ya lo dijo Chaikovsky:" En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco". La música, es un teletransportador emocional, nos regala lágrimas, nos saca gritos; nos ayuda a sacarnos la tristeza, como por ejemplo; cuando berreamos dentro del coche y maldecimos entre los coros de una canción ese amor que se nos fue. La música nos regala recuerdos. Nos hace deshacernos de los ahogos... cantando.   

En otras ocasiones, sin darnos cuenta, cuando escuchamos una canción que nos gusta mucho, nos hace mover la cabeza de un lado a otro,  cantar, mover los pies y un poco la cadera, sonreír y ser felices, extasiarnos. Es mantener nuestros sentimientos en un estado más puro, tan efímero o tan incesante como nosotros queramos. Traduce lo que no podemos decir. Explica lo que no podemos entender, es solo así, sentir.

 
Historia 1
-¡Vamos!,
-No, no tengo ganas. Me desvele ayer.
-Anda, van a tocar concierto para violín de Dvorak. Ya tengo el boleto.
-No voy a ir hasta la sala Nezahualcoyotl en domingo!

Al final me convenció. Lo acepto maravilloso concierto y no solo tocaron a Dvorak, el programa incluyo a Rossini y Haydn. Bárbara estaba ahí, yo la había conocido unas semanas atrás, por una amiga que a fuerza quería que la conociera, y sí, la misma que me llevo al concierto. Barba, es inteligente, bonita, podría decirse que fría y  muy mamona, excesivamente niña bien y es muy reservada conmigo, sin embargo, ella se sentó a mi lado.

-¿Porque no me dijiste que iba a venir?
-¿Para qué? me dijiste que ya no te insistiera, que ibas a regresar con tu ex.
-Wey, ayer nos mandamos al diablo.
-Eso no lo sabía yo, que bien por ti, Barba esta soltera.
-No me interesa y lo sabes, no ahora. No puedo y no quiero.
-Eso también lo sabe ella, así que no te mal viajes.

En medio del concierto, ella llora con Dvorak, al verla se me encoge el estómago y también quiero llorar. Ella pone su mano sobre mi pierna, yo no hago nada, solo sé que se siente bien. No me muevo, no volteo y ella no quita la mano. El próximo fin de semana será al tercer concierto que vamos juntas, tocaran algo de Debussy y Bizet. Hoy sólo nos une la música, mañana... no sé.


Historia 2.
-Wey adoro esa canción!!
-Andas muy tachera, no?
-Sí y me encanta!
-Se detiene frente a nosotros una niña bonita y me pregunta, ¿Cómo se llama la rola?
-Sunrise, de Jodie Harsh o la puedes buscar con Mel C, ¿recuerdas a la de las Spice Girls? Ah pues es la misma pero este es un remix!
-No me voy a acordar, ¿me lo escribes?

Me da su Iphone y lo escribo, le regreso el teléfono. Ella dice –Ah, faltó tu teléfono- No supe que hacer, lo escribí y se lo devolví. Le grite ¡salud!, chocaron nuestros vasos y me fui al área de fumadores esquivando gente. Sagrario dijo -¡Eres una sacona! - Sonreí

Ella llamó el sábado. Platicamos un largo rato, hasta que llegue a casa de ..., tenía que colgar, me disculpe y guarde su  teléfono. No he vuelto a marcar, ni ella tampoco.



Historia 3.
Encontré las cartas que escribías en mis libretas, las arranque todas y de pronto se escuchó una canción en la radio que coincidió... coinicidir...  ¡que bella palabra! ¡coincidio con mi sentimiento...!

De pronto medí la distancia de tres años, de cómo mides el olvido en tanto tiempo y sin saberlo, se me vinieron los kilómetros encima. LLoré, lloré y lloré por los mapas de mis recuerdos, de nuestras historias, mientras que mis días te llevaban al otro lado del Atlántico.


 
Esas hojas que te faltan las arranqué yo de tu cuaderno
Me las llevo de amuleto para este viaje que hoy emprendo
Yo te dejo mi escudo azul y rojo como recuerdo
Es lo más caro que tengo, se lleva todos mis sentimientos.

Ya no quedan más palabras,
lo que nos une sólo es silencio
Que es el único que enseña
hasta que al fin se lo lleve el viento
Es la última mirada sobre lo que queda desde este fuego
Que irá quemando el escudo
y las hojas blancas de tu cuaderno.

Y ahora sí me puedo ir
Sabiendo que dejo todo
Y ahora sí me puedo ir
Porque sé que dejo todo
Ojalá que en el recuerdo
Nos encontremos de cualquier modo  
Ojalá que en el recuerdo
Nos encontremos de cualquier modo.  

 Song by Vicentico

Buen viaje, siempre habrá algo de ti en mi memoria. Maybe this dream last forever...